Ya sí.
Pero sí que sí, señores, que nos vamos a soñar un año más por esas benditas arenas, con buena gente y buenos ratos, y gentes menos buenas y ratos regulares que también hay que pasarlos. Nos vamos con alegría porque la vamos a ver, y también con esa tristeza de quienes no pueden acompañarnos ... y con esas lágrimas que brotarán de nuestros ojos el viernes cuando vayamos a verla, y no sabremos por qué tenemos el vello de punta y el corazón encogío ante esa Paloma Blanca que nos mira sonriente, alentándonos a vaciar nuestro corazón una vez más y que volvamos llenos de Rocío.
Ya nos vamos, hoy todo serán carreras para terminar de cargar los tiestecillos, aunque con un ojo puesto ya en la otra banda ... y la Misa de Romeros, y cruzar el Guadalquivir en la barcaza, y entrar en el Coto, y almorzar en Marismilla, y llegar al Cerro del Trigo, ... y los rengues, y los cantes, y los buchitos, y compartir lo que haya en la mesa con quien llegue ... Y los ángelus, y las misas en medio del Coto, y los devotos Rosarios ... E ir con esa buena gente, con la que voy al Rocío, con la que vivo soñando esta realidad que no puedo concebir de otra manera ...
Muchas gracias a todos los que comparten el camino conmigo, por regalarme un año mas esta bendita ilusión de echarme a las arenas pa poder llegar ante Ella orgulloso por haber ido con gente tan buena como lo sois vosotros.


