
Posee la flor de azahar el don de la ubicuidad dentro de la ciudad de Sevilla, puesto que no hay un rincón de la misma que escape a su fragancia y a su aroma, al blanco de sus pétalos, al conjunto que sus ramilletes componen y que arrebatan la atención y la mirada de todo aquel que pase bajo las ramas de uno de tantos naranjos que arropan y dan color a nuestras calles y plazas.
Es la huella de la primavera, la señal de que llegó la época soñada, ese tiempo en el que toca agudizar los sentidos, cerrar los ojos y dejarse transportar por las sensaciones que nos ofrece cada esquina, cada momento que vivamos durante la semana que tanto ansiamos que llegue y que nunca queremos que termine.
Desde su palco de excepción, el azahar sevillano contemplará la apertura de las puertas del Salvador el Domingo de Ramos, presenciará como asoman los pasos por la Puerta de Palos y acompañará su caminar por la Plaza Virgen de los Reyes en las tardes de murmullo y en los momentos de riguroso silencio, esos en los que sobran las palabras porque no hay palabras que definan ese instante; enmarcará a la perfección el tránsito toda cofradía que asome por Doña María Coronel, entremezclando su olor con el del incienso, purificando aún más si cabe el aire, ese aire que todos contendremos cuando escuchemos de lejos sonar la campana del muñidor de la Mortaja en la oscura noche del Viernes Santo en la que prima el recogimiento.
Y cuando el viento caprichoso acaricie sus hojas en mañanas como esta, los naranjos nos dejarán la mayor de las sinfonías, la que anuncia que ha llegado ya la primavera, y con ella, la Pasión de Cristo y las ganas de que concluya definitivamente esta espera en la que la cuaresma nos tiene sumidos.


6 comentarios:
Maravilloso resulta cuando paseas pòr Sevilla de camino al trabajo y medio dormido percibes el aroma a azahar.Placer de Dioses.
Un abrazo
Uno de los placeres que más os envidio en estas fechas el olor del azahar.Pero lo llevo en mis recuerdos y parece que ahora mismo lo estuviera disfrutando.
Un cafelito?
De entre tantos naranjos hay uno que no está en una calle señera, ni tiene nada de especial, pero para mí si, y algún día, quien sabe cuando, le haré una entrada… por lo pronto hoy le hice unas fotillos… por algo se empieza…
En fin, creía que no iba a ocurrir, esto con el tiempo que hacía, incluso una lluviosa noche ví un naranjo que intentaba florecer contra las inclemencias del tiempo y me pareció muy triste la imagen…. Hace sol y el azahar perfuma, sólo puede pedirse que se mantenga…
Café cargaito y un vasito de agua…
Mi calle está llena de naranjos y cargados de azahar,esto es una gloria!!!!
Moe, cafelito bien cargado.
!Quien fuera flor de azahar esta Semana Santa e ir flotando de naranjo en naranjo por los mas recónditos rincones donde nuestras cofradías hacen historia, de dia y de noche!
Un descafeinado de maquina con leche y un torrija me sentaría muy bien...
Un saludo al primer visitante que tuvo mi blog hace ya mismo, dos años...
Mu buenas miarma, aquí vengo a despachar to las comandas que tengo atrasás, tarea chica...
Pasear por Sevilla en estos días es todo un lujo y un privilegio Juan Antonio miarma, se respira Semana Santa por todas sus calles, y eso contagia hasta a las farolas...
To los días me acercan un ramito de azahar Ana miarma, y mientras escribo estas lineas ahí ando huele que te huele...
¿Que misterioso naranjo será ese Gata miarma? Espero saberlo pronto...ahí llevas el cafelaso y el búcaro pa endespués.
Sin lugar a dudas, en estos días es el o de tualé de Sevilla Justa y Rufina miarma...
Ayyyyy Ángela como pasa el tiempo miarma, dos añitos ya con tu rincón, ahora mismo me asomo por allí, ya mismo te pongo el cafelaso y una torrija como un edredón nórdico de grande.
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