Nuestro sino es pasar, nunca me canso de repetirlo, será posiblemente porque es algo que tengo asumido, mi limitada experiencia en la vida así me lo ha hecho ver, por eso será que es inevitable que aluda a este pensamiento a la hora de escribir estos párrafos.
Pasa lo bueno y lo malo, lo común y lo extraño, todo termina pasando, nos guste o no, pasan las estaciones, y con ellas sus meses, sus semanas, sus dias y sus horas, acompañados de nuestras vivencias, de nuestros actos, de las cosas que hemos dicho, y de las que nos hemos callado.
La Semana Santa no es ninguna excepción en esta regla, en ella todo pasa, igual que llega, se va; lo mismo que nos regala su víspera, nos deja cuando se marcha el más grato sabor en forma de recuerdo, de estampa en nuestra memoria, de trazo que compone nuestra vida cofrade, puesto que como bien dijera el poeta, todo pasa y todo queda; porque aquello que nos hace sentir no se olvida facilmente, es más, simplemente no se olvida, queda porque tienen que quedar.
Y nuestras cofradías pasarán y de ellas guardaremos para nosotros tantas cosas como queramos, puesto que tras el paso de las mismas, siempre nos queda un reguero de cera en el suelo, la mirada perdida de un nazareno, el sonido roto de un martillo, la voz seria del capataz, la fragancia de una jarra de flores, el eco de una marcha que se va mezclando con el barullo, la luz de los candelabros de cola de un palio, el dibujo de un manto, un olor a incienso que no llegará a ser olor, porque solo se intuirá en la brisa; y la sensación de haber vivido un momento inolvidable, que no se repetirá hasta que pase una nueva cuaresma envuelta en noches como esta.


7 comentarios:
Buen paso el que nos traes para verlo llegar y pasar, ¡qué me gusta la hermandad de Los Negritos!
Amigo Moe, buen texto el que nos traes, pero hombre, espera a que pase de verdad, que aun nos queda que vivir nuestros días mas felices. Al igual que Zapateiro, preciosa la trasera de ese Palio de La Virgen de los Ángeles que con tanto orgullo acompaño cada Jueves Santo entre sus hermanos nazarenos.
Un abrazo
Que bonito Moe.Stoy además muy de acuerdo con todo eso.Creo que eso es lo que motiva que halla una Semana Santa distita por cada uno de los que la llevamos dentro de nuestra memoria.Además aciertas con la imagen,ya que no hay nada tan hermoso pero a la vez tan significativo del paso de la Semana Santa como un palio llendose por una esquina cualquiera a los sones de una marcha.En fin,disfrutemos de momento de lo que se avecia aunq sepamos que es efímero...
Por cierto,Moe que ya tenemos presentado el Cartel de la Tertulia de este año,pero se me ha olvidao traerte uno(vamos que no se como colgartelo aki),ajin que pasate por el blog cuando quieras y te llevas uno que te va a gustar seguro.Un abraazo....
La más antigua... y me encanta poner a mis niños en primera fila en Recaredo... pidiendo caramelos...
Antonio
Yo creo que un palio es mas bello no por lo que se ve si no por lo que se intuye.Un sonido,un aroma,una sensacion de calor,un crujido,un cimbrear...Y la imagen de su despedida por la trasera es inenarrable.Es de artista soñar con lo que nos quedara cuando aun no ha pasado.Sirvete una copita de lo que tu quieras y bebetela por que hoy te lo has ganado. Un abrazo.Me encantarias que visitaras mi blog y me dijeras algo.
http.//amaneceresmios.blogspot.com
Vaya tela, hoy te has salido… encima ese palio, uno de los más originales de la Semana Santa para mi gusto… Ya sabes que to lo que venga del barrio no puede ser malo…
Habrá que rezarle a ella por un buen Jueves Santo mantillero, que es que no me lo puedo ni imaginar como dije ayer, con lo negro que está el cielo….
Y lo peor es que me está entrando pena por todos laos, por el tiempo, por la Cuaresma que se va a acabar.. por la Semana Santa… aaains, las traseras de palio evocan mucho, muchísimo..
Ponme un café cargao cargao pa revivir el ánimo…
Moe,que me gusta ver marcharse un palio!!!
Solo te ha faltado en la foto el tio de los globos.
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