
En la mismísima desembocadura de Sierpes me crucé con la Piedad del Baratillo, se encontraba a pocos metros de mí, detenida en silencio; en ese momento me vino a la mente la figura de un Canónigo que en ese día tan especial para el Arenal y su gente no pudo enfundarse la túnica para acompañar a su hermandad como siempre lo había hecho; recordé mis paseos por la calle Adriano, por Arfe, por el Postigo y Dos de Mayo...agarré la cámara con las dos manos y enfoqué entre el alboroto de los que iban y venian, obteniendo como resultado esta instantánea segundos antes de que el agente encargado de dar paso a los peatones tocara mi hombro y me invitara a abandonar esa posición, para atravesar la calle y adentrarme definitivamente en Entre Cárceles; justo en ese momento, el capataz volvía a tomar entre sus manos el llamador para dar las pertinentes instrucciones a su cuadrilla antes de emprender una nueva chicotá.


8 comentarios:
oju pare oju, que diita mas malo, por cierto me apunté aquella frase que empezaba por feria y acababa por gin tonics
Moe, que creo que estabamos en el mismo sitio y a la misma hora!!!!!
¡Grande (en todos los sentidos), nuestro amigo Canónigo! Yo creo que todos los que vemos El Baratillo y conocemos al susodicho Alberico nos acordamos de él.
Por cierto Moe, buena foto.
Un abrazo amigo amarillo.
Esa foto no desmerece a quien la inspiro.
Un abrazo a los dos artistas.
Estuviste muy oportuno al hacer esta preciosa foto .
Me traen muchos recuerdos !
Saludos desde Málaga.
Cucha Canónigo, te tomo totalmente del todo la palabra, el lunes mismo te pego el toquetaso y confirmamos jornada de gintonis...
Pues que casualidá más grande Justa y Rufina, ya ves, yo era uno de los pesaos de las cámaras...
Aguaó, yo siempre me acuerdo de él cuando veo el Baratillo porque pocas veces han sio las que me ha revoleao por la calle Adriani, Arfe y alrededores...
Otro abraso pa tí No cogé ventaja, acompañao de una servesa de las frías, frías, frías...
Es lo que tienen las imágenes Annick miarma, que nos evocan recuerdos cuando menos nos lo imaginamos.
Bufff... qué recuerdos me trae el Baratillo...
Hace ya mucho que no lo pedo ver pues, precisamente, voy en el Cristo de Burgos...
Señera hermandad la tuya Héctor, este año pude disfrutar del discurrir de la cofradía en la estrechez de Sales y Ferré, y mencantó.
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