domingo 28 de marzo de 2010

Un sueño

Le ha costado mucho trabajo quedarse dormida, pero al final lo ha conseguido. Después de acomodarse una y mil veces y de dar vueltas y más vueltas, cayó rendida.

Era incapaz de pestañear siquiera imaginando como sería lo que estaba por llegar, confeccionando en su cabeza cada momento; dibujando milimetricamente esas estampas que la dejarán sin aliento, que le harán palpitar más fuerte el corazón, que le arrancarán un suspiro...

Pero esas cavilaciones se han visto vencidas por el cansancio y por fín cerró sus ojos, ya descansa; ahora se dispondrá a soñar dejando volar su imaginación, yendo a donde la lleven sus sueños, sus anhelos, dejando pasar las horas que en noches como estas parecen duran minutos, porque la ilusión a veces es capaz de adueñarse de las manillas del reloj para adelantarlas a su antojo haciendo así más corta la espera.

Encadenando sueños y más sueños respira profundamente, disfrutando de esta corta tregua que le ofrece el día, en silencio, sin nadie que turbe su sosiego, estroncada completamente del todo, hasta ese preciso y precioso instante en el que en sus mejillas se reflejen los primeros haces de sol del alba.

En ese momento Sevilla se despertará y enjuagará su cara con el rocío de la mañana escuchando el canto de las golondrinas y el atronador sonido de las campanas de la Catedral; será Domingo de Ramos y tocará seguir soñando, pero con los ojos abiertos.


Disfrutad de este sueño que sólo dura siete días, buena Semana Santa para todos.




viernes 26 de marzo de 2010

El pograma

Bueno, después de días y días de rigurosa documentación y preparación, me atrevo a presentar esta noche el programa oficial onlain (y de mano si les da por imprimirlo claro está) de nuestra tasca para esta Semana Santa de Sevilla de 2010.

En él encontrará toda la información sobre los recorridos y horarios de nuestras distintas cofradías, incluyendo mis observaciones y apuntes más oportunos sobre los itinerarios de dichas hermandades; todo ello acompañado por videos ilustrativos por si se da el caso de que usté se haga la picha un lío y no distinga bien algunos pasos de otros.

Así que ya lo saben, si están en la calle y tienen alguna duda, ¡sólo tienen que consultarlo a través de su celular!

Para acceder al pograma, pinche AQUÍ.


(Si tienen alguna sugerencia para mejorar el producto,
déjenmela por aquí miarma)





miércoles 24 de marzo de 2010

Todo es empezar


Infancia, divino tesoro; más preciado que las perlas, tan valioso y codiciado como el oro, infancia que no entiende de venenos ni de dimes y diretes; infancia que unicamente aporta su ilusión y sus ganas de participar en la Semana Santa como solo los niños pueden entenderla, sin protagonismos ni aires de grandeza; desde los primeros tramos, abriendo nuestros cortejos, dónde no se escuchan las bandas y sólo se oye un murmullo de espera en las aceras.

Son la semilla, el fruto de nuestras enseñanzas, de nuestras tradiciones, el futuro que ante todo está siendo el presente, porque ahora es cuando empiezan a hacer suya esta fiesta, a sentirla y a vivirla a flor de piel, esperándola impacientemente, contando los días que faltan para ver su túnica planchada y colgada de la puerta de su habitación, lista para ser enfundada en una tarde cualquiera de nuestra semana mágica.



Que escalofrío se siente al echar la vista atrás, y recordar como fue aquella primera vez en la que sostuvimos de manera nerviosa un cirio entre nuestras manos, deseando encender su mecha para dar cera a todo aquel que nos la pidiera, o el momento en el que regalamos nuestra primera estampita, con la misma ilusión que la de ese otro niño que la recibía con una sonrisa nerviosa.

Que escalofrío se siente al pensar que esa inocencia que ellos ahora poseen, se irá deshojando con el paso de los años, aparcándose en una esquina de la alacena, esa misma esquina en la que se quedan el capirote y la capa cuando ya nos están pequeños, en la que se amontonan pares de guantes que ya no volveremos a colocarnos, y en la que se quedarán para siempre aquellos recuerdos de un tiempo pasado, que a veces debemos evocar los mayores, para transmitirles a nuestros pequeños lo verdaderamente importante, vivir la Semana Santa de manera que parezca que el tiempo no transcurre, que se encuentra detenido, para que todas las veces sean como esa primera vez.



martes 23 de marzo de 2010

Un poquitín de guasa...


A ve si encontrais las 7 diferencias...





Y ahora en exclusiva la maqueta que grabaron por el pasado mes de Enero, Frodo, Gandalf y compañía...



lunes 22 de marzo de 2010

Esencia


Posee la flor de azahar el don de la ubicuidad dentro de la ciudad de Sevilla, puesto que no hay un rincón de la misma que escape a su fragancia y a su aroma, al blanco de sus pétalos, al conjunto que sus ramilletes componen y que arrebatan la atención y la mirada de todo aquel que pase bajo las ramas de uno de tantos naranjos que arropan y dan color a nuestras calles y plazas.

Es la huella de la primavera, la señal de que llegó la época soñada, ese tiempo en el que toca agudizar los sentidos, cerrar los ojos y dejarse transportar por las sensaciones que nos ofrece cada esquina, cada momento que vivamos durante la semana que tanto ansiamos que llegue y que nunca queremos que termine.

Desde su palco de excepción, el azahar sevillano contemplará la apertura de las puertas del Salvador el Domingo de Ramos, presenciará como asoman los pasos por la Puerta de Palos y acompañará su caminar por la Plaza Virgen de los Reyes en las tardes de murmullo y en los momentos de riguroso silencio, esos en los que sobran las palabras porque no hay palabras que definan ese instante; enmarcará a la perfección el tránsito toda cofradía que asome por Doña María Coronel, entremezclando su olor con el del incienso, purificando aún más si cabe el aire, ese aire que todos contendremos cuando escuchemos de lejos sonar la campana del muñidor de la Mortaja en la oscura noche del Viernes Santo en la que prima el recogimiento.

Y cuando el viento caprichoso acaricie sus hojas en mañanas como esta, los naranjos nos dejarán la mayor de las sinfonías, la que anuncia que ha llegado ya la primavera, y con ella, la Pasión de Cristo y las ganas de que concluya definitivamente esta espera en la que la cuaresma nos tiene sumidos.




domingo 21 de marzo de 2010

Sólo una...



Una mañana de primavera, una mano posándose sobre una manigueta, una calle en silencio, una oración, una bola de cera, una recogida, una mirada, una levantá, una penitencia, una luna llena, una saeta, una cruz de guía, una candelería encendida, una bambalina acariciando el varal, una túnica, una naveta llena de incienso, una revirá, una marcha, una cruz al hombro, una ciudad llamada Sevilla; una ilusión.


Una semana de espera; sólo una.




Foto
:Roberto Villarrica







viernes 19 de marzo de 2010

Sed


Todo un barrio se mira en el reflejo de unos ojos de color azul, azul como el cielo y como el mar, como un atardecer, como el manto de la dueña de esos ojos.

Miércoles Santo, día señalaito en el que Cristo crucificado cruza Sevilla diciendo que tiene Sed, quinta palabra suya que resonara en aquel monte de la Calavera momentos antes de que una esponja empapada en vinagre se restregara por su boca, llenándola de sabor amargo;como amargos son los sinsabores que nos regala la vida, las derrotas; las injusticias que se cometen minuto a minuto en este mundo, como los besos que se dan sin darse...



Y de esta forma va pasando la mañana y la tarde, y tras su Hijo sediento, camina María, y con ellos todo el barrio; familias enteras que de padres a hijos fueron transmitiendo vivencias y momentos de los que nunca se olvidan para fomentar este sentimiento, el de acompañar a su cofradía cruzando Puerta Carmona, atravesando el Muro de los Navarros, paseando por la calle Santiago, haciendo vibrar a todo el que presencia su paso por la Alfalfa momentos antes de adentrarse de nuevo en sus propias entrañas, en Nervión, el barrio que a mediodía salió a acompañar su hermandad; a su Virgen y su Cristo, ese que sacia su Sed viendo como un año más su gente ha seguido sus pasos durante todo el día, para terminar la jornada mirándose en el reflejo de unos ojos de color azul, los ojos de nuestra Madre de Consolación.






miércoles 17 de marzo de 2010

Santa Marta




Tela negra en las túnicas, austeridad, racheo costalero y entre el público asistente el más absoluto y demoledor de los silencios.

Todo es luto, la muerte posó sus garras sobre los muros almenados del templo, desde el cuál tocan a duelo anunciando que ya se prepara el traslado al sepulcro; el cielo se oscurece por momentos, al igual que las calles al paso de su sobrio cortejo; desde la cruz de guía, hasta la última cruz penitente.



Sobre el paso las Penas no son solo Penas de María, lo son de José de Arimatea, de Nicodemo, de San Juan; de todos los presentes en tan fatídica escena, cuando un escalofrío recorre el gólgota, cuando la parca gana irremediablemente la partida a todos guadaña en mano, cuando del mayor de los castigos solo queda un cuerpo inerte lleno de heridas y sangre.

María Magdalena se queda sin lágrimas de tanto llorar, y pierde su mirada entre los que contemplan la fúnebre comitiva, su rostro roto, desencajado, es testimonio auténtico del dolor, del sufrimiento más hondo que pueda sentirse, y de este modo, paso a paso, avanza formando parte de este soberbio misterio por el camino marcado.

Camino de lirios en el que brotó una rosa, atisbo de luz entre la desolación, vida despues de la muerte; muerte que no esta dispuesta a esperar un minuto más, y que se cierne en la tarde de Lunes Santo sobre la plaza de San Andrés.



Foto
:Jose Ramón Naranjo




domingo 14 de marzo de 2010

Como la noche y el día



Se apagan las luces, se hace el silencio, que cese el alboroto que llega la Esperanza de Triana, ya asoman sus ciriales por el Altozano y tras ellos se intuye la luz de su candelería completamente encendida.Lentamente su último tramo va avanzando y pasando por delante de nosotros, cuando de repente nos vemos obligados a fijar nuestra mirada en la embocadura de Pureza, al ver como acompasadamente asoman las maniguetas del paso por la esquina.Tras eso, el apoteósis, y tras el apoteósis el más rotundo silencio.

La música no para; en tres chicotás certeras enfilas el puente con tu caminar sereno, y Triana te despide mientras el palio se va desdibujando en la oscuridad de la noche, esperando que vuelva a hacerse de día para acudir a esperarte al pie de la capillita del Carmen, donde el barrio comienza a ser barrio, donde comienza tu recogida.


Llega la mañana, y puntual a tu cita vuelves a cruzar el puente, con la cera agotada, con los ojos cansados de la Madrugá, con un pañuelo lleno de lágrimas, pero con la alegría de volver a tus calles, de recorrer esas esquinas en las que se agolpan los trianeros que no pudieron verte de noche, con la música de tus varales que durante horas y horas te ha acompañado tarareando melodías, y con un techo de palio del que llueven petalos de flores con cada levantá.

Y una chicotá...y otra... y otra más; sin prisa pero sin pausa el baile de bambalinas no cesa, al igual que el de las flores de las jarras de las esquinas que a la perfección marcan el vaiven de tus pasos caminito de Santa Ana, donde el paso se detiene, donde se obra la maravilla, donde Paco, "El Mudo de Triana", toca el llamador ofreciéndote sus más bellas palabras, esas que no puede pronunciar con la voz porque le salen del alma, palabras sin palabras que hacen enmudecer a todos los presentes.



sábado 13 de marzo de 2010

En confianza

No había un viernes que no me asomara a verla, algunas veces de mañana temprano, otras rozando la una y media, hora en la que el templo del Valle cerraba sus puertas a mediodía; en esas ocasiones en las que iba algo justito de tiempo, me dejaban quedarme a un lado del altar un buen rato a puerta cerrada mientras terminaban de recoger la iglesia, para luego salir por la puerta trasera, aquel año fue un año especial, vivía muy cerca de su templo y me pillaba de paso siempre que mis pies ponian rumbo a Puerta Osario.

Por aquel entonces este tasquero aún no tenía taberna, trabajaba de lunes a jueves en el Polígono Sur formando parte de un programa de rehabilitación y actividades de apoyo para niños y padres necesitados, precisamente allí, coincidencias de la vida, fue dónde conocí a gran cantidad de devotas y devotos de los que cada Madrugá acompañan de una forma u otra a la Virgen de las Angustias por las calles sevillanas; pequeños y mayores que a pesar de estar pasando penurias eran incapaces de perder su fé, y que me contaban con un peculiar brillo en los ojos, lo especial que era para ellos vestir la túnica de su virgen, o ir a esperar su salida guitarra en mano dibujando en la noche bulerías y soleás; costumbres y cosas de los flamencos, leyes escritas sin necesidad de papel y selladas con sus gargantas, que es como perpetuan sus tradiciones los hombres cabales desde que el mundo es mundo y Sevilla es Sevilla.

Allí, yo les contaba que vaya nombre más propio el de Angustias para la Madre de los gitanos. Angustias por las que ella pasó durante ese camino hacia el Calvario, por las que pasó su hijo aquella oscura tarde, y por las que pasan sus hijos día a día; sus hijos gitanos, y tambien sus hijos payos, que para una madre el color de los suyos es lo de menos, puesto que le duelen todos por igual, ya que todos tienen un sitio bajo su manto "morao", ese que va derrochando arte en la Madrugá, regando de gracia flamenca cada sitio por el que pasa, honrando el nombre de su cofradía y de todos sus hermanos sean de la raza que sean.

Pero bueno, y todo esto que estoy contando, ¿a qué venía?


¡Ah!, ¡ya está! viene a cuenta de que hoy rebuscando entre cajones viejos, encontré un papelajo en el que hace algunos años, un Viernes Santo por la mañana, escribiera esto después de haber visto al palio de las Angustias pasar fugazmente ante mí en una chicotá a paso tambor.


"Que ilusión sentir que llegas
aún más grande la de mirarte

que pena que cuando llegas
no llegas para quedarte"




Va por todas las personas que en su día, me hicieron ver la vida de una forma diferente.



viernes 12 de marzo de 2010

Blanco de San Gonzalo



Lunes Santo.El sol aprieta, y el crujir de los portones de la parroquía de San Gonzalo indica que todo está a punto de comenzar, segundos después de abrir su alma a todos los que se dan cita en los aledaños del templo, un rayo de sol que espera impaciente el momento no duda en colarse en su interior para dar luz y brillo a todo lo que acontece en sus entrañas.

Minutos más tarde, un río de túnicas blancas atraviesa Triana de punta a cabo; otro río de miradas se desborda desde las aceras hasta los balcones; día grande para el barrio León y sus vecinos, que caminan apresuradamente en busca de una porción de metro cuadrado en el puente, para ver el discurrir de la cofradía que lentamente aún avanza por San Jacinto.


El Guadalquivir pasa, y San Gonzalo sobre él; las olas parecen estremecerse ante el ronco tronar de los tambores que suenan sin tregua marcando el compás de cada chicotá, un paso detrás de otro, haciendo camino al andar, acercando metro a metro la cofradía a todos aquellos que la esperan al otro lado de la orilla guardando silencio, como lo hicieran Caifás y su corte justo despues de oír de la boca de aquel reo que era el verdadero Hijo de Dios.

Cuando cae la noche, la Luna de Sevilla es testigo de todo lo que sucede entre sus calles, y de como Arenal y Triana se funden en un abrazo; barrio y barrio; arrabal y arrabal frente a frente cuando el Soberano Poder cruza el postigo y se abren las puertas de la capilla del Baratillo; No se dice una palabra, silencio en la calle Adriano unicamente roto por el sonido de una corneta cigarrera que lleva treinta años regalándonos su música; toque elegante donde los haya, lleno de matices y de vida, de aroma a ribera.

Tras el cortés saludo la inminente despedida, y del Arenal de nuevo pa´Triana, allí el tiempo se detiene y la voz de Garduño se rompe; zancada tras zancada llegamos de nuevo al punto de partida, a la placita dónde parece que no cabe nadie pero cabe un barrio entero, un barrio que un año más espera al filo de la madrugá que Cristo entone su "Ego Sum" y que la luz del palio de la Salud asome entre sus naranjos momentos antes de poner el broche final al Lunes Santo trianero.


Entrada dedicada a Josan, al gran Heidi y a todos esos amigos y vecinos del barrio que sueñan con que el Lunes Santo reluzca más que nunca el sol para que Sevilla se inunde del blanco de San Gonzalo.



jueves 11 de marzo de 2010

Detalles



Son retazos de mi Semana Santa, pedacitos de Lunes Santo, de Miércoles Santo, de Viernes Santo, de anónimas o conocidas Estaciones de Penitencia que quisieron que me quedara con un recuerdo más de su cofradía, con una estampa que colocar bajo el cristal de esta mesa sobre la que ahora escribo, lugar dónde tienen cabida todas y cada una de ellas.

Pellizcos de una Madrugá, fragmentos de una mañana en San Bernardo o en la calle Sol, trocitos de los jardines de Murillo, parte de una vida en la calle Recaredo...imágenes que no se quedarán guardadas unicamente en la retina, porque las tendremos siempre con nosotros, en un bolsillo, en una cartera, en aquel cuadro del pasillo, en la mesita de noche; dónde queramos.

A pesar de los años y la edad, seguimos recibiendo estas estampitas con la ilusión del primer día que sostuvimos una entre nuestros dedos, será quizás porque durante la Semana Santa nos transformamos sin saber como ni porqué, y dejamos salir a pasear por las calles sevillanas a ese niño que todos llevamos dentro, al que poco le importan las trifulcas de hermandad ni lo que diga la prensa morada; el que solo quiere ver cofradías sin que nada ni nadie marchite sus ganas de sentir su semana grande, porque ni nada ni nadie es tan grande como su semana.

Mirándolas evocamos recuerdos, momentos, horas de espera, ratos con los amigos, levantás, chicotás, arriás...serán nuestra Semana Santa cuando no tengamos Semana Santa, porque como bien dice el título son detalles; detalles que hacen que esa semana dure todo un año entero.




martes 9 de marzo de 2010

Túnica de ruán



Cae irremediablemente la medianoche y tomas el cirio entre tus manos antes de encenderlo.Eres uno más entre sus filas, y tus pasos serán sus pasos, los pasos del Hijo de Dios; los suyos serán los pasos que alienten tu caminar por nuestras calles, cuando estas se tornen en sombra y oscuridad, cuando el silencio lo invada todo, y solo sea roto por el toque seco de un llamador, tras el cuál solo nos quedará la música de un rachear de alpargatas.

La noche avanza, y tras una breve parada, toca retomar el camino.De nuevo una mirada al frente, otra cuenta en tu rosario, y a la vuelta de la esquina, gente que espera con la mirada puesta en una interminable hilera de cirios, que a la antigua usanza, entregan su luz a la noche sevillana cuando la luna comienza a sentirse agotada por la Madrugá.

Otra parada.Te detienes y no puedes evitar dirigir la vista hacia tus pies descalzos, cansados, dolidos; luego al alzarla te encuentras con el horizonte, con la profundidad de la calle, con el frío que es más profundo aún y te cala hasta los huesos.En ese preciso momento el humo del incienso se apodera de todo, un penetrante aroma invade a los presentes momentos antes de que tras esa gigantesca nube, se intuya la luz de los faroles delanteros del paso, aquellos que enmarcan la zancada más portentosa que pueda dar un reo con su cruz a cuestas camino del monte Calvario.

Transcurre el tiempo, pasaron las horas y el alba está a punto de despuntar.Esta es la última parada, ante tí la inmensidad del templo, puertas abiertas de par en par.Plaza de San Lorenzo en estado puro.Hermanos que van aparcando sus cirios a un lado cuando atraviesan el dintel.Rompen el silencio las golondrinas.Fugazmente se consumió la noche, y durante todo el recorrido no has sido capaz de mirar atrás.Es en ese momento, cuando el sonido de una campana indica que el amanecer se acerca y viene devolviéndole a nuestro cielo el color azul de la mañana, la noche ha tocado a su fín.Ha llegado el momento, en ese instante vuelves tu mirada; ahora tus ojos miran a sus manos, a sus ojos, a sus pies que al igual que los tuyos han caminado atravesando calles abarrotadas de fieles dando testimonio de fe.Te persignas, y de esa forma, sin mediar palabra te despides de Él hasta la próxima vez que pases a verlo por la Basílica.


De vuelta a casa sigues con tu mirada al frente, con tu semblante serio y los ojos cansados, con los pies descalzos, derrotados, pero con el sentimiento de que un año más has cumplido esa promesa y tus pasos han sido los suyos, los pasos del Gran Poder por las calles de Sevilla.


Foto:Canónigo Alberico





Cartelazo





Un año más, me dispongo a presentar el cartel oficial de nuestra "Tertulia cofrade y de lo que haga falta ancá Moe de Triana", acto que nos tiene reunidos a todos en este humilde rincón de la servesa y la tapa de la bloguesfera sevillana.

Es para mí todo un honor, presentar este acto cofrade, señal de que en esta tasca, comienzan a fraguarse tradiciones con nuestro sello y estilo, que le da a la particular cuaresma de nuestra tasca, un toquesito simpático y alegre dentro del tiempo de ayuno y abstinencia carnal por el que estamos pasando, aunque recuerden, que estando prohibido el hecho de comer carne, de chupar nadie ha dicho nada.

La imagen, como saltará a la vista cuando la vean, tiene un toquesito de por aquí tesquiero ve; el propio que nos caracteriza a todos los que por aquí asomamos, el cartel, cuyo título podrán ver en unos momentos, es una evidente metáfora de la enorme penitencia por la que estamos pasando en estos apretaos tiempos de paro y crísis en los que nos vemos inmersos.

En la estampa podremos ver, como dos nazarenos portan una cruz de enormes dimensiones, pareciendo que uno de ellos lo hace con dos deditos, vamos, que, o la cruz es de corcho, o el que va de nazareno es el Silvester Stallone (sin premio).

Sin más, me dispongo a descubrir el cartelito, no extraviarme la telita que se lo tengo que devolver a Velasco miarma, que como no la he podío comprar se la he pedío prestá media horita.

¡Tachaaaaaaaaaaaannnn!



...






Y ahora, como viene siendo costumbre en este tipo de acontecimientos, el anfitrión servirá una serie de degustaciones a los presentes, o sea, copita de vino y queso pa tol mundo.



viernes 5 de marzo de 2010

La calle

La calle es esa escuela en la que no hace falta matrícula para entrar; bandolera, decana, y a veces incluso dueña de nuestras vidas, academia de asfalto y esquinas en las que no hacen falta ni libro ni cuaderno, ni lápiz, ni goma; solo es preciso tener los ojos bien abiertos y ser capaz de captar todo cuanto suceda a nuestro alrededor, para que de esta forma nos empapemos lo antes posible de las verdades de nuestra existencia.

Es la que me ha adoctrinado en algunas cosas buenas, y en un montón de cosas malas, me ha mostrado luces y sombras, me ha engañado por la noche; me ha entregado todo lo que tengo y me ha enseñado lo que quiero tener, porque para eso es sabia y posee en sus aceras el tan ansiado secreto de la eterna juventud.

Pues bien, esa calle, esa misma calle llena de pícaros y golfos, de compás soberano nacido en los barrios, se engalanará dentro de unos días como manda Sevilla en sus cánones no escritos pero bien sabidos por todos, se vestirá de vida y de muerte, de lágrimas y de silencio, puesto que será escenario de la Pasión de Cristo, que aquí se convierte en pasión de todo un pueblo que se echa a la calle para mostrar cuan grande fue la injusticia cometida con aquel reo de Nazaret.


Y la calle en ese momento dejará de ser calle porque se convertirá en un mundo aparte, y en cada casa los balcones lucirán colgaduras, se vestirán de domingo y palmas, al igual que los sevillanos; de capa y de cola, de ruán y esparto, como ya lo llevamos haciendo desde tiempos inmemoriales porque así lo quisieron nuestros antepasados y así lo queremos nosotros.

Durante siete días la calle será nuestro punto de encuentro, y en ella aprenderemos un año más algo que no debemos olvidar, que las tradiciones son leyes y las leyes son sagradas.







jueves 4 de marzo de 2010

Por un control antidoping cofrade I

Y quedará...

Nuestro sino es pasar, nunca me canso de repetirlo, será posiblemente porque es algo que tengo asumido, mi limitada experiencia en la vida así me lo ha hecho ver, por eso será que es inevitable que aluda a este pensamiento a la hora de escribir estos párrafos.

Pasa lo bueno y lo malo, lo común y lo extraño, todo termina pasando, nos guste o no, pasan las estaciones, y con ellas sus meses, sus semanas, sus dias y sus horas, acompañados de nuestras vivencias, de nuestros actos, de las cosas que hemos dicho, y de las que nos hemos callado.


La Semana Santa no es ninguna excepción en esta regla, en ella todo pasa, igual que llega, se va; lo mismo que nos regala su víspera, nos deja cuando se marcha el más grato sabor en forma de recuerdo, de estampa en nuestra memoria, de trazo que compone nuestra vida cofrade, puesto que como bien dijera el poeta, todo pasa y todo queda; porque aquello que nos hace sentir no se olvida facilmente, es más, simplemente no se olvida, queda porque tienen que quedar.


Y nuestras cofradías pasarán y de ellas guardaremos para nosotros tantas cosas como queramos, puesto que tras el paso de las mismas, siempre nos queda un reguero de cera en el suelo, la mirada perdida de un nazareno, el sonido roto de un martillo, la voz seria del capataz, la fragancia de una jarra de flores, el eco de una marcha que se va mezclando con el barullo, la luz de los candelabros de cola de un palio, el dibujo de un manto, un olor a incienso que no llegará a ser olor, porque solo se intuirá en la brisa; y la sensación de haber vivido un momento inolvidable, que no se repetirá hasta que pase una nueva cuaresma envuelta en noches como esta.


miércoles 3 de marzo de 2010

Lágrimas



"Noche de Jueves Santo
apesumbrada y abatida
entre miradas del pueblo
paseas tu mirada perdida
mientras tus ojos derraman
Lágrimas de despedida"...





Moe de Triana




martes 2 de marzo de 2010

El Voltio


No me digan ustedes que no es el apodo perfecto para un electricista.Un electricista muy curtido en la materia, con la experiencia de muchíííísimos años en el gremio y que ya ha pasado a mejor vida, está prejubilao. Destacar tambien, que todo hay que decirlo, que es algo tajarina, vamos, que le gusta tomarse un vasito pa almorzar o dos o siete...Vamos, que el día menos pensao se nos empadrona en la Sierra de Gredos.

¿De su puntualidad pa que vamos a hablar? si tenía que estar en el tajo a las 8, ahí estaba el tío, a las 8 y 20, porque el cafelaso de por la mañana antes de llegar al currelo no se lo quitaba nadie, bueno, si se lo quitaba alguien era yo porque me decía que no me lo pagaba porque no llevaba suelto:

-Tesqui al caraho Voltio, que luego echas 4 leros en la máquina a ve si te da la especial...

Anécdotas en su trabajo imagínense ustedes, la tira, una de las que más suele contar, es la de una instalación eléctrica que realizó en una urbanización allá por Sevilla Este; aquello fue el cachondeo total, en una de los domicilios, si le dabas al interruptor de la cocina, se encendía la luz de salón, y si pulsabas en uno de los dormitorios, la luz que se encendía era la del cuarto de baño, lo que viene a ser un numerito.

Yo desde luego, recuerdo el día que le dejé la changüisera de los montaditos pa que le cambiara la clavija del enchufe que estaba un poquito suelta, y desde aquel día, echa eso más chispas que el techo de los autos de choque...

Bueno, y todavía estoy esperando que funcione la bombilla que me puso en el cuarto de baño:

-Moe miarma, eso tarda en encender porque e de bajo consumo...

Po fite si consumirá poco que lleva 4 años y no da lu la iaputa, menudo cobaso que me dió el tío.

Y me voy a callá ya que me enciendo, nunca mejor dicho...

Voy a pelar papitas pa la ensaladilla, y a darle una biodramina a la veleta, echarle una miraita a la barra ,miarma.




lunes 1 de marzo de 2010

Paz



"Blanco que todo lo llena
blanco como tu luz
blanco como el coral
como la luna que brilla
cuando vas de recogida
alumbrando tu caminar"...



Moe de Triana

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