Sevilla no es ni lógica ni matemática, por lo tanto su cuaresma no tiene fecha de inicio fija en el calendario-me explico- hay quienes la vienen deshojando desde agosto y quienes esperarán a los albores de marzo para seguirla, otros sin ir más lejos desgranan a partir de ya las lunas esperando que llegue el ansiado inicio de nuestra Semana Santa.
Y cada cuál afrontará la espera a su peculiar manera, quemando incienso en su salón, asistiendo a tríduos y besamanos, visualizando videos y deuvedeses de antiguas colecciones, o tirando de yotubes los más relaciondados con el mundo de interné. Toda espera es buena siempre que al final llegue el momento que tanto nos ilusiona, el momento en el que te acarician los rayos de sol que hacen aún más blancas las primeras túnicas nazarenas que desfilan por nuestras calles en la mañana del Domingo de Ramos.
Un servidor aún tiene por medio el carnaval, pero no niego que de reojo miro en el almanaque la hoja del mes de Abril, deseando estar ya mismo en una calle cualquiera para disfrutar de nuestras cofradías, y ese momento llegará cuando menos lo pensemos, casi sin darnos cuenta, y mira que ahora lo vemos lejano en el tiempo...
Me encantaría saber cuando y de que modo comienzan a vivir esta espera en la que comenzamos a vernos inmersos, mientras tanto preparo café y saco el trozo roscón que sobró de ayer, ¿o prefieren el roscón a palo seco?

