jueves 29 de septiembre de 2011
"Tuitireleando", o como se diga (I)
domingo 25 de septiembre de 2011
No hay nada mejor que un buen currículum
jueves 22 de septiembre de 2011
"Cuidao que voy"
Según la NASA, mañana viernes rondando el mediodía, un satélite del tamaño de un autobús que vaga sin rumbo por el universo se precipitará sobre la tierra.
La noticia es como mínimo inquietante, nadie tiene control sobre el artilugio y ni siquiera los científicos son capaces de predecir en qué lugar de la Tierra caerá exactamente el aparato, aunque como bien dice la agencia espacial estadounidense, la posibilidad de que los restos del satélite alcancen a una persona son de 1 entre 3200.
A pesar de la dificultad que supone que el satélite alcance a una personas, es inevitable hacer cábalas sobre donde caerán los restos una vez penetren en la atmósfera terrestre. De ahí que el cachondeo haya surgido y muchos sean los barajan la posibilidad de que la colisión sea contra los estudios de Telecinco o el coche de Mourinho. Yendo un poco más lejos, me atrevo a decir que si el impacto se produce sobre la casa de Belén Esteban, el 23 de septiembre puede incluso ser declarado de ahora en adelante día de fiesta nacional.
El caprichoso azar será el encargado de decidir donde se estrellará esta unidad espacial, por eso desde aquí planteo un par de preguntas:
-¿Dónde pensáis que puede caer el satélite?, ¿Cómo reaccionaríais de saber que sobre vuestra ciudad se precipitan los restos de un trasto espacial?
Espero vuestras respuestas.
martes 20 de septiembre de 2011
Personas
lunes 19 de septiembre de 2011
viernes 16 de septiembre de 2011
martes 13 de septiembre de 2011
Reflejos
lunes 12 de septiembre de 2011
Septiembre se escribe con -S
viernes 9 de septiembre de 2011
jueves 8 de septiembre de 2011
Fútbol: algo más que un deporte; un negocio
Partiendo de la base de que el fútbol es el único deporte en el que no hace falta ser el mejor para ganar un partido, podemos catalogarlo como “juego de azar”. La cuestión es que cada día influyen más y más factores dentro de ese “azar” que de por sí supone un encuentro, y que convierten el deporte más popular y seguido de nuestro país en una auténtica tómbola.
Yo cada vez lo tengo más claro: el fútbol es un deporte en el juegan once contra once y en el que siempre ganan la liga los equipos que tienen más dinero. En esto tiene muchísimo que ver, el hecho de que el reparto de los beneficios que genera este deporte entre los clubs es francamente ridículo y bochornoso, suponiendo toda una vuelta a la época feudal en la que el rico siempre será más rico; y el pobre igual de pobre.
No vamos a restarles méritos, tanto Real Madrid como Barça son dos grandes entidades que por méritos propios y ciertos avatares del destino han conseguido con el paso de los años la hegemonía dentro de nuestro deporte rey, pero beneficiándoles sólo a ellos –a los poderosos-, se le hace un flaco favor al fútbol español, ya que esto supone un golpe brutal a la competencia. Un golpe que deja a los dos colosos en solitario al mando de nuestra liga.
Tal reparto de bienes televisivos es completamente injusto, los dos gigantes no paran de ingresar millones mientras las migajas de esas transmisiones deportivas van destinadas a sus rivales. Que se sepa, hasta el día de hoy, un partido es cosas de dos equipos y no es nada sensato que por ese mismo encuentro, uno cobre incluso cuatro veces más que el otro.
Es una pena tener que vincular deporte y dinero pero: ¿qué pasaría si todos los clubs se pudieran permitir gastarse 70 millones de euros en fichajes?, cambiaría la cosa, ¿verdad?
Por cosas como estas –entre muchas otras-, es preciso que los otros 18 equipos restantes de la liga BBVA levanten la voz y exijan igualdad en mayor o medida a la hora de repartir el pastel televisivo.
Pero los problemas económicos a cuenta del fútbol no terminan aquí, por otro lado tenemos a las radios, que forrándose a costa de emitir un anuncio tras otro durante las retransmisiones deportivas, se niegan a pagar un canon a la LFP por la emisión de partidos amparándose en su derecho a informar.
O sea: las radios se lucran con unas emisiones que parten de coste cero, y a pesar de eso se niegan a abonar parte de esos ingresos a cambio de transmitir los anteriormente citados eventos. Casi ná.
Cosas como estas vienen a demostrarnos que aquí cada vez importa menos el fútbol, lo importante es hacer caja.
Y vosotros, ¿qué opináis?








